martes, 30 de agosto de 2011

My life is brilliant

Y hoy miras atrás, y ves todo el camino que tus pies han recorrido. Ese camino lleno de baches, que a veces ha sido muy cansado, y otras veces te ha parecido que volabas. Ese camino que poco a poco vas construyendo, y que nadie puede destrozar. Ese camino que, aunque no queramos, solo queda en la memoria, y en el cual no se puede retroceder. ¿Por desgracia? No. Da las gracias de que no se pueda retroceder. Así se aprende a vivir con tus defectos, y tus errores a tus espaldas. Así se aprende, a base de ostias, heridas y muchas lágrimas, pero también sonrisas. Ese camino, por el que mucha gente pasa, pero no todos se quedan. Ese camino que no todos conocen, ese camino que solo sabe quien tú quieres que sepa. Ese camino tan privado, y tan público a la vez. Ese camino, que cada vez va creciendo, y aunque no te lo parezca, cada vez va teniendo menos piedras, o cada vez más pequeñas. Ese camino lleno de experiencias, de momentos, de risas, de amores, de amistades, de palabras, de llantos, de victorias y derrotas, de gritos y discusiones, de segundos, minutos, horas, días, semanas, meses y años. Ese camino, que solo tú conoces a fondo. Ese camino, del cual no se sabe cuando será el final, pero que siempre es tan temido. Ese camino, que sigue ahí por mucho que se intente cambiar, que no se puede ni cambiar, ni borrar. Durante este camino, puede que tus pies se cansen, y se rindan, eso será cada vez que tú te hundas. Pero durante este camino puedes disfrutar de lo que hay a tu alrededor como nunca nadie lo ha hecho, y esto sucederá cada vez que seas feliz, que te rías, que le muestres al mundo que te importa una mierda lo jodido que sea este camino, que no es ni nada más ni nada menos que tu vida.

miércoles, 24 de agosto de 2011

domingo, 14 de agosto de 2011

¿Qué quieres que te diga? El juego es así. Lo único que tienes que hacer es vivir, con los pies en el suelo o en el cielo, eso a nadie le importa.

Feliz; Con mis defectos y con mis virtudes.


Happiness

En un determinado momento de tu vida, te darás cuenta de las veces que te has caído por la más mínima gilipollez, y te has rendido por cualquier estupidez que te hundiera un poco. Te darás cuenta de que hay cosas y personas en tu vida que no merecen la pena luchar por ellas, que tu energía es gastada a lo tonto por intentar alegrar a esas personas o por intentar conseguir eso que ''tanto deseas''. Que eso que tanto deseas en realidad es una tontería y que hay millones de cosas que deseas de verdad y que merecería más la pena luchar por ellas. Puede que te des cuenta también de quién eres en realidad, que si, eres como un granito de arena de una playa de kilómetros y kilómetros, pero te darás cuenta de que cada granito es único de que todos, absolutamente todos tenemos algo que nos hace especial, y que cualquier día, una persona se fijará en eso que a ti, y solamente a ti, te hace especial. Te darás cuenta de quién te ha estado apoyando en todo momento, ayudándote a levantarte cuando un gilipollas ha echo que te cayeras una y otra vez, diciéndote que esa persona no merece la pena por mucho que tú te empeñes en que sí. Te darás cuenta de que no todo se compra con dinero, y que es mejor tener amor que una mansión en Miami. Podrás darte cuenta de que soplar un abuelito y pedir un deseo no sirve de nada, ni soplar una pestaña que se te ha caído. Te darás cuenta de lo difícil que es la vida, y de lo difícil que te resultará muchas veces sonreír, pero que merece la pena, que es lo mejor que puedes hacer en cualquier momento. Que hay momentos que recordarás toda la vida, y que echarás de menos volver a vivirlos. Y querrás retroceder en el tiempo y volver a ese instante, en el que todo te hacía feliz. Y te darás cuenta de que puede que nunca vuelvas a ser tan feliz como antes. Por todo esto, debes disfrutar todos los momentos de tu vida, sin dejarte ninguno atrás y sin dejar de aprovecharlos al máximo, porque eso es la receta de la felicidad.

Y si de algo me arrepiento, es de haberme arrepentido de mis fallos en el pasado. 

jueves, 11 de agosto de 2011

Mira, yo no he inventado el mundo, no tengo cierta edad para darme cuenta de cómo es la vida en realidad, según dicen. No he vivido muchas situaciones difíciles  ni he tenido que preocuparme seriamente por un problema. No he tenido que llegar a fin de mes y no he tenido que ganarme mi sueldo para comer, beber y tener un techo. No he tenido que buscarme la vida muchas veces para conseguir algo que deseo. No he tenido que enfrentarme a situaciones muy difíciles sola.


Pero, ¿sabes qué? Creo que si tengo edad y he tenido tiempo para darme cuenta de que la solución ante todo esto, es simplemente creer en uno  mismo y luchar, luchar por lo que quieres, por tu futuro, por el de la gente que quieres, y también he podido darme cuenta que ante cualquier gilipollas, una sonrisa jode más que todas las palabras que una persona pueda soltar por su boca.


¿Tu mayor enemigo? Tú

domingo, 7 de agosto de 2011

Que si me comporto como una niña pequeña, eso a nadie le importa. Si hago tonterías, eso es cosa mía. Si cometo errores, de eso se aprende. Si me tropiezo una y otra vez con la misma piedra, es porque soy una persona normal y corriente. Si quiero ser una niña inmadura, será porque me gusta más ese modelo de vida. Si quiero ser la persona más borde del mundo eso es problema mío. Si soy tonta, ya aprenderé en la vida. Si soy impulsiva, será porque no siempre es malo. Si soy algo mentirosa, será porque no me gusta la realidad. Si soy distinta será porque no me gusta la vida como es.



Pero solo quiero decirte, que sea como sea, es porque eso, es lo que realmente me hace feliz.
Un día vas caminando por la calle y te das cuenta de lo afortunada que eres. La gente a la que quieres está contigo a tu lado, y a la que no quieres o te ha fallado la has conseguido olvidar. Y lo más importante, estás aquí, caminando entre tanta gente que no conoces, cada uno con su vida, pero igual de afortunados que tú, por poder estar disfrutando en este momento de lo más necesario; La vida.

He.

Y podría pasarme horas y horas diciéndote que me encanta estar contigo, que haces mis días más cortos y contigo el tiempo pasa volando. Me podría pasar días diciéndote lo importante que eres para mí desde el momento en que te conocí. Me podría pasar meses demostrándote lo mucho que te quiero, pero preferiría ir demostrándote esto durante toda mi vida.
te quiero

lunes, 1 de agosto de 2011

This is the life

Y llega un momento en el que te das cuenta de lo que es la vida, de la realidad. Que lo que pasa en las películas de Disney no ocurre en la vida real, que los príncipes azules tienen defectos, que no vas a vivir en una casa de chocolate y que la nariz no te crece si dices mentiras. Que tus mejores amigos no serán unos animales de un bosque perdido, y que las brujas no tienen por qué tener una verruga en la nariz y una escoba. Que no existe un lugar llamado Nunca Jamás y que no todo se resuelve pidiendo un deseo, porque los polvos mágicos, dejan de hacer realidad lo que pides, para que te des cuenta de que lo que quieres, lo tienes que conseguir por ti misma, a base de luchar y pelear.


Confiance

Todo lo que debes hacer es ponerte los audífonos, echarte en el suelo y escuchar el CD de tu vida. Pista tras pista, ninguna se puede saltar todas han pasado y de una forma u otra servirán para ir hacia delante. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres, y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rewind, play, aun aun y aun más. Nunca detengas tu reproductor, sigue registrando sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando las escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.
Federico Moccia, A tres metros sobre el cielo.