¿Y cuando esas simples mariposas en el estómago se hacen más y más grandes? Cuando todas aquellas sonrisas se quedan cortas comparadas a las de ahora, cuando en cada momento sonríes por el simple hecho de que eres feliz, cuando todo pasa a ser secundario, cuando todo se reduce a una causa. Una causa con nombre y apellidos. La más perfecta silueta que jamás has llegado a imaginar. El sentimiento más grande y más profundo que has sentido nunca. Aquel momento en el que te preguntas si esto que vives es de verdad o simplemente estás soñando. Un sueño demasiado bonito para ser verdad. Un sueño en el que lo único que existe son sonrisas, y cosquillas, y peleas de mordiscos en el cuello. Ese sueño en el que, existe tal confianza que con mirarnos nos entendemos. En el que levantarse con una sonrisa es nuestra rutina, la cual se puede reducir a ti. Nadie sabe, según lo que pienso, cómo son estos ''sueños''. Nadie que no seas tú. Nadie sabe, lo que es despertarse con un beso, o un buenos días bicho. Nadie se puede hacer a la idea de esto. Nadie puede tocar con los dedos eso que yo siento. Nadie puede ponerse en mi lugar, ni en el tuyo. Y nadie puede meterse en nuestros sueños, al igual que nadie lograra despertarnos jamás.
XXV